Pero, además, el Cóndor estiró noventa minutos más la serie sin recibir goles la que elevó a 553 y esta vez fue más por mérito propio que por el juego colectivo de su equipo. "Estoy pasando por un buen momento", señaló el arquero mendocino, "pero además de mi trabajo para llegar esa cantidad de minutos invicto también tiene que ver el buen trabajo del equipo".
El último tanto que recibió en su arco San Lorenzo fue en la cuarta fecha contra Quilmes (2-3 gol de Leandro González a los 32 minutos del segundo tiempo) y después pasaron los encuentros ante River Plate (1-0), Rosario Central (2-0), Godoy Cruz (0-0), Colón (2-0), Gimnasia (3-0) y ahora Tigre (0-0).
"No sé si fui la figura del partido, pasa que queríamos ganar como fuera aprovechando que volvíamos a jugar de locales y por eso el equipo tomó riesgos. Ellos llegaron alguna vez de contragolpe, porque nosotros intentamos siempre ir por todos lados pero no pudimos encontrar la manera de hacer un gol, buscamos el triunfo en todo momento pero no se nos dio", remarcó Torrico.
Tras un par de buenas intervenciones los hinchas de San Lorenzo corearon su apellido y Torrico no ocultó sentir "alegría por ese reconocimiento. El partido se había hecho de ida y vuelta y por eso se dieron mis intervenciones, lástima que no sirvieron para que el equipo ganara como queríamos. Yo me siento bien y con muchas ganas de seguir trabajando para poder rendir de la mejor manera".
San Lorenzo dejó pasar de largo la chance de seguir cerca de Newell's (ahora está a tres puntos) pero la preocupación ante el doble enfrentamiento con Arsenal (el sábado en Sarandí por el torneo Inicial y el miércoles siguiente en Catamarca por la final de la Copa Argentina) volvió a quedar instalado en el rendimiento de su equipo que presa de los vaivenes futbolísticos no termina de consolidarse.