Todas las emociones que estuvieron ausentes durante los noventa minutos de juego que finalizaron sin goles, se vivieron en la definición por penales en la que gracias a la intuición de Sebastián Torrico, que así debutó en el equipo de Juan Antonio Pizzi por el cupo que la AFA le abrió por lo sucedido con Pablo Migliore, San
Lorenzo superó a Deportivo Morón 3 a 2 y continúa su marcha en la Copa Argentina.
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| Torrico, figura de la clasificación azulgrana. |
En último término, Mariano Martínez la mandó al fondo del arco y Nacho Piatti aseguró la clasificación de San Lorenzo al meter el último penal de la serie. Así, con sufrimiento el Ciclón superó con éxito su estreno en el torneo más federal de la Argentina, pero quedando en deuda en materia futbolística.
Durante el primer tiempo San Lorenzo mostró más intenciones ofensivas que Deportivo Morón, con la fórmula conocida de las subidas de Buffarini por la derecha, con el adelantamiento de Kalinski y no mucho más. Porque Alan Ruiz careció de continuidad y porque arriba Jara y Stracqualursi eran presa de sus marcadores.
El Gallo de Morón, en cambio, se paró con orden de mitad de cancha para atrás, cerrándole los caminos a San Lorenzo que no hallaba la manera de vulnerarlo. Intentando salir rápido de contra para agarrar a contra pierna a los volantes santos.
En la segunda mitad, el Ciclón trató de llevarse por delante a su rival, más por potencia física que con fútbol. Los ingresos de Correa y Verón le dieron algo más aire, pero con eso solo no le alcanzó para superar en juego a Deportivo Morón, que juega en la B Metropolitana, es decir, dos categorías más abajo. De esa forma, la definición por penales se veía venir hasta que inexorablemente llegó. Y allí la única diferencia entre un equipo y otro la marcó Sebastián Torrico atajando dos disparos, redondeando un debut soñado. San Lorenzo sigue adelante, pero con una deuda futbolística que deberá pagar en el futuro.
