Por JORGE MUSCIO
Con el triunfo en el clásico del sábado
ante Boca, con fiesta azulgrana incluida en el Nuevo Gasómetro, más los
resultados que se dieron en el resto de la fecha San Lorenzo se puede decir que
va dejando atrás (aunque no definitivamentre aún) el karma de la lucha por
incrementar el promedio para evitar el descenso. Se sabe que en el fútbol nada
es absoluto y que las opiniones siempre son relativas, pero ahora sí parece que
el Ciclón puede empezar a fijarse otros objetivos un poco más ambiciosos. En lo
inmediato está la Copa Argentina y un poco más allá la clasificación a la
próxima Copa Sudamericana, que el CASLA ya supo ganar en su primera
edición.
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| El triunfo ante Boca, trajo tranquilidad. |
Al definir a su favor el clásico ante
Boca y con el posterior empate de Independiente y la derrota de Argentinos
Juniors, esos factores han favorecido a San Lorenzo en el ánimo de los jugadores
y del cuerpo técnico. Está claro que no podrán relajarse ni dejarse estar,
pensando todavía en esta temporada y también en la próxima, pero de a poco -vaya
uno a saber si por influencia del Papa Francisco o por meras cuestiones
futboleras que tienen más que ver con lo terrenal- los santos de Boedo
comenzaron a marchar hacia otros rumbos.
Por un lado está la Copa Argentina y por
el otro la Sudamericana. Primero en el torneo más federal de la Argentina deberá
afrontar con éxito el compromiso por 16avos. de final ante Deportivo Morón, al
que tomando recientes ejemplos más vale no subestimar si es que desea seguir
adelante en una llave que a priori no le sería muy complicada para arribar al
menos a semifinales. Y en lo que se refiere al pasaporte a la Copa Sudamericana
le sacó más ventajas a Godoy Cruz, Atlético Rafaela y Colon, quienes no ganaron
sus partidos y que son los otros equipos que están luchando por la misma
plaza.
San Lorenzo puede permitirse poner la
cabeza en otra cosa pero sin dejarle de prestar atención del todo a los
promedios, por las dudas.
